Quizás no consiga figuras espectaculares. Conozco mis limitaciones y las acepto. Admiro mis logros e intento mejorar.
A continuación expondré las pautas que intento seguir:
Primeras premisas:
- Jugar con el papel (como bien dice Joan) Divertirse plegando, doblar como se quiera y pueda. Sólo doblar.
- Ánimos. No desanimarse ante los fracasos. Quizás una figura se nos atragante hoy, pero seguro que si dejas pasar unos meses, después de un tiempo, quizás con alguna ayudita, vuelva a ti la inspiración en forma de una idea nueva y fresca.
- Aceptar nuestros límites. No podemos empezar la casa por el tejado. Deberíamos empezar por figuras sencillas, reconocer en ellas el mérito que supone para nosotros, seguir avanzando y aprendiendo.
- Imaginación para ver en un “simple” trozo de papel una figura nueva y esa nueva figura en el proceso de creación.
Unos “simples” pasos para crear:
- Tener claro que queremos crear. Porque crear sin saber que figura queremos conseguir es, si cabe, más complicado todavía.
- Elegir una base. Una vez sabemos qué queremos hacer, preguntarnos que necesitamos. Cuantas puntas debe tener o podemos obtener de nuestra base para que nos sirva.
- Plegar. Continuar plegando esa base hasta conseguir la forma deseada.
Voy a poner un ejemplo:
- Quiero plegar una gallina.
- ¿Qué base necesito?
Una gallina tiene: una cabeza, una cola, dos alas y dos patas. En total necesitamos 6 puntas largas. Podemos obviar las dos alas si pensamos en una gallina con las alas pegadas al cuerpo. Así nos que ahora necesitamos 4 puntas largas.
Una base de pájaro tiene 4 puntas largas. Así que quizás nos sirva.
- Intentar plegar la base de pájaro para conseguir la gallina.
Adjunto los diagramas de la conclusión a la que llegué siguiendo estos pasos. Una figura sencilla al alcance de cualquiera.
En otras entradas intentaré explicar que se puede conseguir, en principio, de las diferentes bases tradicionales.
Espero que os haya servido de ayuda o por lo menos que os de ánimos para intentarlo!
QUE LO PLEGUEIS BIEN!!
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